El masaje Kobido, descubre el lifting facial japonés

Este masaje ancestral formaba parte de la rutina exclusiva de la familia imperial, pero ahora puede ser parte de la tuya. Descubra sus beneficios sin gastar un centavo.

Kobido: el lifting japonés que puedes hacer en casa

¡La edad no perdona! Puede ser más amigable con unos que con otros, pero nadie se deshace de las arrugas, con flacidez u otras. Entonces, así como el cuerpo necesita cuidados, también lo necesita el rostro, pero desafortunadamente no siempre se usa solo con cremas. Este masaje es sencillo de hacer en casa y promete prevenir o reducir las arrugas, dominar la flacidez, “levantar” la expresión y dejar una tez luminosa.

El masaje Kobido, descubre como hacer el lifting facial japonés con el curso de masaje Kobido

La técnica Kobido estimulará los nervios faciales, aumentará la circulación y oxigena las células de la piel, lo que ayudará a distribuir los nutrientes entre ellas y facilitará el proceso de desintoxicación. Así, es posible activar el proceso de reparación natural de las células.

El masaje combina movimientos rápidos y lentos y esto reactivará la circulación de la piel y destruirá las células muertas, proporcionando la producción natural de colágeno y elastina. Entonces, ponte tu crema facial en las manos, haz Kobido 3 veces por semana (repitiendo unos 2 minutos cada uno de los ejercicios) y adopta esta buena rutina en tu vida para conseguir una piel más joven y radiante.
Cuello

Qué se pretende: minimizar la flacidez y las arrugas

Cómo hacerlo: con los dedos de ambas manos apoyados en el cuello (ejecutando los pulgares) realiza movimientos rápidos y vigorosos de abajo hacia arriba, alternando las manos. Debe pasar por toda la zona.
Barbilla

Qué se pretende: prevenir y minimizar la ‘tan famosa’ papada

Cómo hacerlo: coloque y fije el pulgar en una de las sienes y estire la mano hacia abajo. Con su dedo índice y medio, deslice de abajo hacia arriba a lo largo del contorno de la cara. Arrastre los dedos 3 veces: hacia la oreja, en el centro y cerca de la nariz. Haz lo mismo en el lado opuesto.

 

Qué se pretende: minimizar las líneas de expresión

Cómo hacerlo: apoye los dedos índices debajo de la barbilla y con los pulgares debajo de la nariz, arrástrelos a lo largo del área del labio superior con movimientos cortos.

Qué se pretende: reducir las arrugas de expresión alrededor de los ojos

Cómo hacerlo: coloque el dedo índice al final de una de las cejas y el dedo índice medio en el hueso del párpado inferior. Con el dedo índice de la otra mano, haga movimientos hacia arriba en el área de la sien y entre los otros dedos. El movimiento debe ser constante y acelerado. Haz lo mismo con el lado opuesto.
Frente

Qué se pretende: suavizar las arrugas o las ‘tan famosas’ líneas de expresión de preocupación

Cómo hacerlo: Coloque y fije los dedos índices en la frente, paralelos entre sí. Deslice los dedos (uno hacia arriba, otro hacia abajo, etc.) sin quitarlos nunca. Te arrugará la frente, pero no importa. Hágalo por toda la zona.
Las mejillas

Qué se pretende: dar vitalidad a los pómulos y elevarlos

Cómo hacerlo: coloca el pulgar apoyado en el hueso del párpado inferior y con la punta de los dedos realiza movimientos continuos y vigorosos de abajo hacia arriba, como si estuvieras levantando la mejilla.

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